Verónica-Ahora Nuestra Señora se adelanta. y Ella levanta ahora Su mano y señala al cielo, así. Y el cielo se pone muy brillante. Y veo - oh, la reconozco. Es Santa Teresita. Y el niño pequeño y la niña con ella - oh, son, oh, son Jacinta y Francisco. ¡Oh! ¡Detrás de ellos está el Padre Pío! ¡Oh! El sonríe. El se ve muy contento. El sonríe. Y él asiente con su cabeza, "sí". ¡Oh! Oh, él ahora tiene - levanta sus manos enfrente de él. ¡Oh! Así como Jesús ellas tienen Llagas en ellas. ¡Oh, pero él tiene la más bella sonrisa! ¡El se ve tan feliz! Oh, Nuestra Señora - oh, yo pregunté si él podía hablar. Oh, Nuestra Señora dice:
Nuestra Señora-"No de esta manera, hija Mía, todavía."
Verónica-Oh, Ahora el Padre Pío está de pie del lado derecho de Nuestra Señora. Y San Miguel ahora está de pie contiguo a él, y yo-él se ve, aunque su barba es gris, él tiene un rostro muy juvenil. Se ve bello. Y sus ojos brillan. Y ahora noto a Santa Teresita. Puedo ver a Santa Teresita muy claramente. Ella está ahora de pie a la par de Nuestra Señora, un poco detrás de Ella y de San Miguel. Y ella, también, asiente con su cabeza, "sí". Ahora Nuestra Señora ha puesto Su mano alrededor de la niña, Jacinta. Y ahora Ella ve hacia abajo a Jacinta, y Nuestra Señora dice muy suavemente:
Nuestra Señora-"Ves, hija Mía, muchos aquí han escogido de su libre albedrío quedarse con vosotros en los días venideros. Los que serán removidos de vuestro mundo y entran al Reino también se les dará esta elección de recibir su descanso ahora, o esperar hasta la victoria final de Mi Hijo."
Verónica-Ahora Santa Teresita viene. Y ella trae una cruz, y la sostiene a su lado derecho; eso sería del lado izquierdo, parece desde aquí, pero es el lado derecho de ella. Y ahora ella levanta su mano - oh, y tiene estas flores alrededor de su cruz. Y ahora Santa Teresita las tira. Oh, oh, oh, ellas caen tan rápidamente. No sé cómo ella puede estar sosteniendo tantas debajo de la cruz y todo alrededor de la cruz. Aunque ella las está tirando, no veo que dejen su cruz. Y ahora ella sonríe, y Nuestra Señora se adelanta.
Nuestra Señora-"Estas, hija Mía, son las gracias en abundancia, gracias que pueden ser dadas a los que padecen de sed en soledad-en la soledad del Purgatorio, (aquellos) quienes están sedientos de vuestras oraciones. Os repito, un pequeño pensamiento, una palabra de recuerdo, es como una gota de agua sobre labios resecos.
A los que vosotros elegís liberar del Purgatorio, (ellos) obtendrán para vosotros vuestra entrada al Reino. No perdáis un momento tan precioso para vuestras almas y de los que imploran vuestro recuerdo. No perdáis, hijos Míos, este tiempo que se os ha dado en búsquedas tontas de la carne.
Tenéis que ser renacidos; re-dedicar vuestras vidas al Padre. No hay un camino fácil al Cielo. Es un camino angosto, hijos Míos, de oración, sacrificio y expiación. No podéis negociar por vuestra alma. No hay un precio por (pagar) vuestra entrada al Reino. No podéis comprar su entrada. Muchos sobre vuestra tierra han vendido sus almas para llegar a la cima. Sus almas han sido entregadas a satanás. Habrá llanto y crujir de dientes cuando la realización de su condenación eterna les sea dada a conocer.
Hija Mía, irás adelante con el Mensaje del Cielo. (San) Miguel tiene que ser regresado a la Casa de mi Hijo.
Rezad, rezad mucho por los sacerdotes en la Casa de Mi Hijo. Muchos han perdido su camino. Muchos han sido mal guiados. Aquellos quienes tienen el poder lo están empleando para destruir muchas almas. Sabed que ningún hombre tiene rango, ningún hombre puede emplear su rango, su posición en la vida terrenal cuando él viene para el juicio ante el Padre. El velo es delgado y la cuerda es fina. Puede ser cortado en cualquier momento. Podéis pasar el velo en cualquier momento en el plan del Padre.
"Hija Mía, harás saber a los obispos de la Casa de Mi Hijo, aquellos en autoridad, que ellos no podrán (hacer) concesiones. Ellos no reúnen almas comprometiendo su Fe. Ellos tienen que destacar como símbolos de castidad, piedad y humildad. ¿Qué se han hecho estas virtudes en el hombre?
Vuestra ciudad es un pozo negro de degradación. Vuestra ciudad no escapará el castigo planeado por el Padre. Este castigo, este gran Castigo, será medido a medida de los números de asesinatos incontables cometidos dentro de vuestra ciudad y las ciudades del mundo-¡pozos negros de pecado!
Sacerdotes en la Casa de Dios, ¿habéis olvidado vuestra dedicación? ¿No podéis ir adelante y luchar por Mi Hijo? Vuestros errores, vuestra laxitud, y vuestro descuido han destruido la Fe en los corazones de los jóvenes. Padres de familia, ¿adónde estáis mientras vuestros hijos van por el camino al infierno? ¿No podéis cerrar vuestras puertas al mundo y enseñar a vuestros hijos? ¿Os habéis entregado, también, al mundo y a satanás?
A menos que guardéis las imágenes de Mi hijo y su Casa en vuestro hogar, no seréis salvados. Los ojos son los espejos del alma. Removed de vuestros hogares esos libros de impureza, esas fotografías de inmoralidad, que Nosotros ahora vemos en tantos hogares. ¿Es moderno, hija Mía, hijos Míos, destruir vuestros hijos al traer el mundo de satanás dentro de vuestros hogares? ¡Removedlos!"
Verónica-Ahora Nuestra Señora viene, desciende y Ella va hacia el lado derecho del asta de la bandera. Oh, Nuestra Señora es muy bella. La luz es tan brillante; no puedo ver Su rostro porque la luz es tan brillante.
Oh, Nuestra Señora tiene sobre Su cabeza la más bella corona. Oh, es hecha de oro puro, pero las piedras son tan brillantes. Yo creo que son diamantes, pero también hay rubís rojos muy brillantes. Y sé que las verdes son esmeraldas, el color es tan brillante que uno casi no puede mirarlas. ¡Oh! oh, los colores de la corona de Nuestra Señora-Ella gira ahora a la izquierda y luego a la derecha - son tan brillantes que los colores son lanzados a través del Cielo.
El cielo ahora se pone muy iluminado, muy brillante. Y veo un completo - oh, un completo grupo de ángeles. Son tan bellos. Están vestidos en túnicas largas, pero de diferentes colores. Ahora ellos se colocan en gradas, filas de filas de bellos ángeles. Y cantan. Y ahora yo los puedo escuchar, pero suena como-es música que nunca he oído antes. Aleluya. Aleluya. (Verónica imita algunos de los sonidos). No lo puedo repetir. Es tan bello. Puedo oír la palabra Aleluya. Oh, es simplemente bello.
Ahora San Miguel se adelanta. El es tan brillante, también su cabello. Ahora su cabello también irradia a medida que él gira hacia la derecha y ve a los ángeles. Oh, él asiente con su cabeza. Y ahora en sus manos yo veo estas bellas rosas, pero son hechas de oro. Las rosas son de oro puro. Oh, ahora ellos-ahora el grupo de adelante se acerca. Oh, y ellos forman un círculo alrededor de Nuestra Señora. Es un círculo redondo y Nuestra Señora está en el centro. Y ellos sostienen las rosas, y parece casi como una rueda de carreta de colores porque los ángeles ahora- ellos tienen sus túnicas-ellos son muy, oh, ángeles jóvenes, pequeños-y sus túnicas son diferentes, brillantes colores del arco iris. Y a medida que ellos rodean a Nuestra Señora y sostienen estas rosas doradas, oh, se ve como, oh es-no puedo explicarlo en palabras. ¡Es bello!
Ahora Nuestra Señora flota hacia adelante, y los ángeles ascienden y de nuevo se ponen en una formación de una sola línea. Y ahora Nuestra Señora tiene en Su mano un cetro dorado como vara. Y Ella tiene Su Rosario en Su mano izquierda. Nuestra Señora señala hacia el cetro. Oh, Ella señala hacia acá.
Nuestra Señora-"Hija Mía, te sentarás ahora. Hay mucho de lo cual te debo de hablar. No, hija Mía, Yo prefiero que te sientes. Por ahora guardarás tu energía. (Pausa)
Verónica-Ahora del lado derecho del asta de la bandera, San Miguel se adelanta. El trae un estandarte en su mano derecha. El estandarte es de color amarillo con un borde dorado, y hay escritura en él. Oh, dice "Fieles y Verdaderos." Ahora San Miguel va hacia el lado derecho del árbol. Del lado derecho, oh, justo arriba de los árboles, y él señala-él sostiene el estandarte ahora en su mano izquierda y señala - tiene la lanza en su mano-hacia el cielo.
Y ahora, oh, Nuestra Señora se adelanta. Nuestra Señora está vestida en una túnica blanca. Oh, es bella. Ella se ve muy joven. Nuestra Señora se ve muy joven. Es una túnica blanca con un borde dorado, y Le cubre toda Su cabeza. Ahora Nuestra Señora tiene puesta una túnica; es una túnica de color crema. Y hay un cinturón trenzado dorado alrededor de Su cintura. Y Nuestra Señora ahora tiene en Sus manos, en Su mano derecha yo puedo ver-oh, Nuestra Señora lleva el Escapulario. Es un Escapulario muy grande. Oh, y Nuestra Señora coloca el Escapulario-oh, puedo leerlo. Es el Escapulario de Nuestra Señora, Nuestra Señora del Monte Carmelo. Y ahora, oh, Nuestra Señora tiene en Su mano izquierda un bello Rosario blanco. Los Padrenuestros son dorados y las cuentas son blancas, pero son rosadas; no, es por la manera en que Nuestra Señora gira, las cuentas se ven rosadas cuando Ella gira. Oh, ellas reflejan la bella luz.
Ahora, ¡oh! Del lado izquierdo del asta de la bandera está muy, muy brillante. Es tan brillante que casi no puedo ver hacia el asta de la bandera. ¡Oh! Y - oh, Jesús viene. ¡Oh, El se ve bello! La luz es tan sumamente brillante. Casi quema mis ojos. Ahora Jesús eleva Su mano y la luz se hace más opaca. Oh, puedo ver más claramente. Oh, Jesús viene hacia adelante ahora. Yo puedo ver que El está casi descalzo. ¡Oh! El ve hacia abajo ahora. Oh, Jesús sonríe. Ahora El señala hacia arriba, y El señala la estrella arriba de Su cabeza. Y El dice, Jesús señala a la estrella y dice:
Jesús-"Observarás un faro de esperanza."
Verónica-Ahora alrededor de la estrella comienza un resplandor arriba de la cabeza de Jesús, y hay un ancla. ¿Un ancla? Sí, parece ser un ancla. Oh, un ancla, un ancla dorada, directamente debajo de la estrella. Ahora Jesús se va hacia-El flota hacia allá. Y Nuestra Señora ahora asciende. Oh, Jesús viene hacia el lado derecho del asta de la bandera. Ahora El está casi en el centro. El eleva Su mano.
Jesús-"Yo os otorgo muchas gracias, hijos Míos, gracias para curación y conversión; gracias por la repatriación de almas quienes de otra manera estarían perdidas para el Cielo."
Verónica-Ahora Jesús eleva Su mano enfrente de El, así, y El hace la señal de la cruz: En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Ahora Jesús cambia Su manto - debe ser pesado, Jesús lo cambia, la parte del manto de Su capa, a Su mano izquierda. Y El eleva Su mano; ahora El está de frente - allá, viendo hacia los árboles y hacia abajo, y El eleva Su mano, así, y hace la señal de la cruz: En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Nuestra Señora viene hacia acá, y Ella levanta -oh, Nuestra Señora ahora tiene Sus cuentas en Su mano derecha, y se extienden desde el lado izquierdo, pero Ella sostiene el crucifijo dorado. Oh, es muy brillante. El crucifijo de Nuestra Señora es muy brillante. Ahora Ella está de pie a la par de Jesús y El sonríe. Oh, El es tan bello. El cabello de Jesús se ve casi con un tono rosado. No, es de la luz; es el reflejo de Su manto. Pero el cabello de Jesús es largo, (Le llega) a Sus hombros. Y se ve casi como de un rosado-rojizo, pero es por el reflejo, lo sé.
Y ahora Nuestra Señora viene hacia acá y extiende la cruz, el crucifijo, y ahora, oh, Nuestra Señora lo pone enfrente de Ella, así, y Ella hace la señal de la cruz: En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Ahora Nuestra Señora ve hacia abajo.
Nuestra Señora-"Verónica, hija Mía, puedes decirle a Mis hijos que no será necesario que ellos remuevan sus tesoros de sus paquetes. Las gracias son sobrenaturales."
Verónica-Ahora, ahora Jesús y Nuestra Señora flotan hacia-oh, Ellos no caminan. Ellos simplemente flotan con el viento, pareciera. Ellos se deslizan hacia, y están de pie al lado izquierdo del asta de la bandera, y ven hacia abajo. Ahora alrededor de la cabeza de Nuestra Señora, se pone muy brillante. Nuestra Señora todavía tiene puesta la bella corona, pero hay un círculo de luces, ellas parecen estrellas alrededor de la cabeza de Nuestra Señora.
Y Jesús ahora alcanza algo de debajo de Su manto. Oh, y El se lo da a Nuestra Señora-oh, es dorado, es el cetro dorado. Y El lo extiende y Nuestra Señora toma el cetro. Ella lo coloca en Su mano derecha. Ahora en Su mano izquierda Ella tiene las cuentas. Jesús viene hacia adelante. El desciende hasta casi el centro del asta de la bandera. Oh, oh, oh. El está casi de pie sobre la punta ahora del-oh, de la bandera allá. Oh.
Jesús-"No, Mi-"
Verónica-Oh, Jesús dice:
Jesús-"No, hija Mía, Yo no la quebraré."
Verónica- Oh! Ahora Jesús levanta Su mano, así, Sus dedos ahora están estirados y El hace la señal de la Trinidad: En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Y ahora El gira hacia el árbol. El está de frente al árbol. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. El ha hecho la señal. Ahora El extiende ambas manos. Oh, puedo ver. Yo puedo ver las Llagas en Sus manos. Oh, están sanadas, pero se ven muy sensibles. El - oh, las cortadas en las manos de Jesús parecen estar en carne viva. El las extiende ahora para que yo las pueda ver. Pero ahora las baja. Jesús baja Sus manos-hacia abajo, así, y oh, hay rayos que emanan de los dedos de Jesús ahora. El levanta Sus manos, así, y los rayos van directamente sobre mi cabeza y hacia abajo, hacia atrás - oh, es como cantidades de luz que bajan atrás, atrás, atrás sobre las personas. Las luces deben de llegar hasta el fondo atrás. ¡Oh! ¡Oh! Oh, ahora Jesús camina hacia acá. Las luces desaparecen, ellas están simplemente como evaporándose. Es como humo. Y Jesús camina hacia allá; El ha flotado hacia el centro del asta de la bandera. Y El viene hacia delante. Ahora detrás de El, San Miguel viene hacia adelante detrás de El. Y San Miguel ha levantado su mano, y dice:
San Miguel-"Apuraos, prestad atención y escuchad bien las palabras que os serán dadas por vuestro Creador."
Verónica-Ahora Jesús se adelanta, y El no está sonriendo.
Jesús-"Hija Mía, en estos momentos yo pienso que no hay mucho que podría explicarte en tu idioma humano la desesperación que llena Nuestros Corazones en el Cielo. Los números de almas que caen diariamente al infierno aumenta debido a la falta de disciplina y falta de liderazgo en Mi Casa. No seguiréis los caminos del hombre, sino que regresaréis al hombre a Mi camino. Cuando habréis unido mi Casa con el mundo y será uno, sabed que el fin de vuestra era ha llegado. Recibiréis la prueba de la tribulación; de esta manera Nosotros separaremos las ovejas de las cabras, y los que quedarán establecerán el Reino renovado sobre vuestra tierra.
Mi Madre ha sido enviada en esta Misión por el Padre para advertiros, luego para prepararos por lo que está por venir si rehusáis dar vuelta de los caminos que os han puesto sobre el camino de las tinieblas.
Las fuerzas del mal están desenfrenadas ahora dentro de Mi Casa y en los corazones del hombre. A menos que regreséis ahora, hagáis expiación al Padre por las muchas ofensas en Su contra, vosotros recibiréis la espada.
Yo no os puedo advertir lo suficiente para que escuchéis los Mensajes de Mi Madre que os ha dado en el pasado. No toméis Sus palabras a la ligera. Mi Madre ha venido como una Mediadora por permiso del Padre para interceder por una postergación de misericordia para vosotros; sin embargo, los corazones del Cielo están desgarrados por las incontables espinas causadas por una generación ingrata. ¿Por cuánto tiempo creéis que Nosotros permitiremos que continúen los asesinatos y las abominaciones?
Esta advertencia ha sido dada en incontables lugares a través de muchas voces escogidas como mensajeros por el Padre. Pronto estas voces serán calladas. Pero el Mensaje habrá llegado a través de vuestro mundo. Nadie irá a satanás a menos que él haya escogido este camino de su propio libre albedrío. Cada hombre vendrá ante el Padre para ser juzgado. Ninguno escapará el velo.
Llevad vuestros sacramentales, no desechéis las imágenes y estatuas y objetos de naturaleza divina, porque todos los que mantengan éstas en sus casas, serán salvados. Amén, amén, os digo, a menos que regreséis ahora, vuestro país no escapará un gran Castigo."
Verónica-Oh, ¡oh! Veo que...ese fuego ahora pasa velozmente a través del cielo otra vez. Y se ve como una enorme bola de fuego. Gira-oh, y es tremendamente caliente. Siento como si estuviera parada debajo de ella. Oh, ¡es una bola enorme! ¡Oh! Oh, es tan...es tan grande. Siento como si estuviera casi encima de nosotros. ¡Oh! ¡Oh! Oh, ahora se pone oscuro. Acaba de pasar por el cielo, pero era tan aterrorizante.
Ahora se oscurece, pero Nuestra Señora ahora-el árbol a la derecha está muy iluminado con una luz azul, y Nuestra Señora está de pie justamente arriba del árbol. Ahora Jesús ha retrocedido al cielo. Es-es como si El hubiera pasado a través de una cortina, una pared, y no Lo puedo ver ahora. La luz se pone muy pálida. Pero Nuestra Señora esta de pie allá por el árbol, al lado derecho. Ahora Ella se inclina.
Nuestra Señora-"Continúa, hija Mía, con tus oraciones de expiación. Muchas son necesitadas, ya que los fuertes tienen que cargar a los débiles. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén."